El hormigón impreso es uno de los pavimentos más robustos y estéticos que existen actualmente. Sin embargo, en una provincia como Almería, donde el sol incide con fuerza durante más de 3.000 horas al año y el ambiente salino de la costa es constante, es vital seguir unas pautas mínimas para que no pierda su brillo y color original.
1. La limpieza: Menos es más
No necesitas productos costosos. La acumulación de polvo, arena o restos de hojas en los relieves del molde puede actuar como un abrasivo si se pisa constantemente. Para evitarlo, basta con una limpieza semanal utilizando agua a presión moderada. Si hay manchas de grasa (comunes en garajes o entradas), un poco de jabón neutro diluido es suficiente.
2. La importancia de la resina protectora
La resina es la «piel» que protege el pigmento del hormigón. En Pavipascu recomendamos realizar un sellado profesional cada 2 o 3 años. Esta capa transparente cumple tres funciones críticas:
- Filtro UV: Evita que el sol «coma» el color del pavimento.
- Impermeabilización: Impide que el agua o el aceite penetren en el poro del hormigón.
- Realce estético: Devuelve el efecto «mojado» o mate que tenía el primer día.
3. Errores que debes evitar
Nunca utilices ácidos fuertes o lejías puras, ya que pueden corroer la capa de rodadura y exponer el árido del hormigón. Asimismo, evita el uso de herramientas metálicas para raspar manchas, ya que podrías rayar el dibujo del molde.
¿Tu suelo ha perdido el brillo? En Pavipascu ofrecemos servicios de mantenimiento y barnizado para devolverle la vida a tus exteriores en toda Almería.